El 29 de mayo, a las 19:15, tuvo
lugar la despedida conjunta de la X promoción de los Ciclos de Grado
Medio de Grado Superior.
La celebración dio comienzo con una Eucaristía en la Parroquia
de San Ignacio, presidida por el Superior de los Jesuitas en Logroño,
P. Fernando Castellá, en la que se tuvo un especial recuerdo para el
profesor de FP encargado del mantenimiento del Centro, H. Emilio Cuesta SJ,
fallecido en el verano pasado, y de cuyo recuerdo toma nombre esta promoción.
Posteriormente se celebró un acto académico en el Salón
de Actos del Centro. Comenzó con unas palabras de José Ángel
Apellániz, Director General del Centro, glosando la figura del H. Emilio.
Se refirió a la importancia de las Competencias Clave y pasó
a explicar que la insignia que se les iba a imponer es la misma que se entrega
a todos los Antiguos Alumnos y Alumnas de los Jesuitas en el mundo.
A continuación, dio la palabra a los representantes del alumnado, Laura
Fernández y Jónatan Santamaría, que se despidieron en
nombre de toda la promoción con un discurso lleno de simpatía
y nostalgia.
Acto seguido, D.ª Virginia García Navas, Directora General de
la Cámara de Comercio de La Rioja, se refirió a la actual coyuntura
del mercado laboral de baja demanda y gran oferta, lo que le dio pie para
comentar la importancia de las Competencias Clave, como comunicarse bien,
trabajar en equipo, implicarse en la empresa, etc., y lo necesario que es
que las sepan poner en valor ahora en que las notas pasan a un segundo lugar
y lo que importa es lo que realmente sepan hacer. Por último felicitó
a todos los nuevos titulados.
Cerró el turno de discursos, D. José Abel Bayo Martínez,
Director General de Universidades y Formación Permanente, que les animó
al autoempleo, ahora que ya van a ser libres. Tras ponderar la FP y su importancia
en La Rioja, por encima de las demás CC.AA. de España, les razonó
la insuficiencia del dominio de las competencias técnicas y la necesidad
de las Competencias Clave, en especial, del dominio de la voluntad, ‘para
que queráis alcanzar –dijo- lo que os proponéis alcanzar’.
Acto seguido, cada uno recibió el diploma de manos de su tutor, y el
familiar acompañante le impuso la insignia de Antiguo Alumno. Para
terminar, se realizó una foto conjunta de los alumnos y profesores
de cada ciclo y se sirvió un refrigerio en el frontón.


